viernes, 29 de abril de 2011

Talento y educación

Sir Ken Robinson hablando sobre el talento y la educación. Muy recomendable.




http://www.youtube.com/watch?v=AiizyNcVdoc

domingo, 3 de abril de 2011

Hemos alcanzado un nivel en el que sabemos muchas cosas pero entendemos muy poco.

"Hemos alcanzado un nivel en el que sabemos muchas cosas, pero

entendemos muy poco"



Amy Goodman, Democracy Now 3/4/11



Max-Neef ganó en 1983 el Right Livelihood Award, dos años después de

haber publicado su libro Economía Descalza, Señales desde el Mundo

Invisible.



- ¿En qué consiste la economía descalza?



- Bueno, es una metáfora, pero es una metáfora que se originó en una

experiencia concreta. Yo trabajé alrededor de diez años de mi vida en

áreas de pobreza extrema en las sierras, en la jungla, en áreas

urbanas en distintas partes de Latinoamérica. Al comienzo de este

periodo estaba un día en una aldea indígena en la sierra de Perú, era

un día horrible, había estado lloviendo todo el tiempo. Era una zona

muy pobre y frente a mí estaba otro hombre parado en el lodo (no en

el barrio pobre sino en el lodo). Y bueno, nos miramos. Era de corta

estatura, delgado, con hambre, desempleado, cinco hijos, una esposa y

una abuela. Yo era el refinado economista de Berkeley, que enseñaba

en Berkeley, etc. Nos mirábamos cara a cara y de pronto me di cuenta

de que no tenía nada coherente que decirle en esas circunstancias a

este hombre, que todo mi lenguaje de economista era inútil. ¿Debería

decirle que se pusiera feliz porque el producto interno bruto había

subido un 5% o algo así por e l estilo? Todo esto era completamente

absurdo. Entonces descubrí que no tenía un lenguaje para ese ambiente

y que teníamos que inventar un idioma nuevo. Ese es el origen de la

metáfora economía descalza que, en concreto, simboliza la economía

que un economista debe usar cuando se atreve a meterse en los barrios

bajos. El punto es que los economistas estudian y analizan la pobreza

desde sus oficinas lujosas, poseen todas las estadísticas,

desarrollan todos los modelos y están convencidos de que saben todo

lo que hay que saber sobre la pobreza. Pero ellos no entienden lo que

es la pobreza, ese es el gran problema y es también el motivo por el

cual la pobreza aún existe. Esto cambió completamente mi vida como

economista: inventé un lenguaje coherente para esas condiciones de

vida.





- ¿Y cuál es ese idioma? ¿Cómo aplicas un sistema económico o haces

que las circunstancias expliquen esos cambios?



- No, la cuestión es mucho más profunda. Es decir, no es como la

típica receta que te da alguien de tu país, en donde te dicen "le

garantizamos quince lecciones o la devolución de su dinero". Ese no

es el punto, te lo pongo de esta manera: hemos alcanzado un nivel en

nuestra evolución en el que sabemos muchas cosas, sabemos muchísimo

pero entendemos muy poco. Nunca en la historia de la humanidad ha

habido tanta acumulación de conocimiento como en los últimos cien

años y mira cómo estamos. ¿Para qué nos ha servido el conocimiento?

La esencia está en que el conocimiento por sí mismo no es suficiente,

carecemos de entendimiento. La diferencia entre conocimiento y

entendimiento te la puedo explicar con un ejemplo: vamos a pensar que

tú has estudiado todo lo que puedes estudiar desde una perspectiva

teológica, sociológica, antropológica, biológica, inclusive

bioquímica y sobre un fenómeno humano llamado amor. El resultado es

que tú sabrás todo sobre el amor, pero tarde o temprano te vas a dar

cuenta de que nunca entenderás el amor a menos de que te enamores.

¿Qué significa esto? Que sólo puedes llegar a aspirar a entender

aquello de lo que llegas a formar parte. Como dice la canción: si nos

enamoramos, somos mucho más que dos. Cuando perteneces, entiendes.

Cuando estás separado, solo acumulas conocimiento y esa ha sido la

función de la ciencia. Ahora bien, la ciencia se divide en partes

pero el entendimiento es completo, holístico.



Y eso es lo que sucede con la pobreza. Yo entendí la pobreza porque

estuve allí; viví con ellos, comí con ellos y dormí con ellos.

Entonces comienzas a entender que en ese ambiente hay distintos

valores, y diferentes principios comparados con los que existen allí

de donde tú provienes y te das cuenta de que puedes aprender cosas

fantásticas de la pobreza. Lo que he aprendido de los pobres supera

lo que aprendí en la universidad. Pero pocas personas tienen esa

oportunidad, ¿te das cuenta? Ellos ven la pobreza desde afuera en

lugar de vivirla desde adentro. Aprendes cosas extraordinarias. Lo

primero que aprendes y que los que quieren mejorar el sistema de vida

de los pobres no saben, es que dentro de la pobreza hay mucha

creatividad. No puedes ser un idiota si quieres sobrevivir, cada

minuto tienes que estar pensando, ¿Qué sigue? ¿Qué puedo hacer aquí?

¿Qué es esto y lo otro y lo otro? Así que tu creatividad debe ser

constante. Además, están los contactos, la cooperación, la ayuda

mutua y toda una gama de cosas extraordinarias que ya no se

encuentran nuestra sociedad dominante que es individualista, avara,

egoísta, etc. Totalmente lo opuesto de lo que tienes allá. Y es

sorprendente porque a veces llegas a encontrar gente más feliz entre

los pobres que la que encontrarías en tu propio ambiente. Lo que

significa que la pobreza no solo es una cuestión de dinero. Es algo

mucho más complejo.



- ¿Qué crees que debamos cambiar?



- ¡Oh!, casi todo. Somos dramáticamente idiotas. Actuamos

sistemáticamente en contra de las evidencias que tenemos. Sabemos

exactamente qué no debemos hacer. No hay nadie que no sepa esto,

especialmente los grandes políticos saben exactamente lo que no se

debe hacer. Y aún así lo hacen. Después de lo que pasó en octubre del

2008, tú pensarías que van a cambiar porque se han dado cuenta de que

el modelo económico no funciona, que incluso tiene un alto nivel de

riesgo, dramáticamente riesgoso. Y uno se pregunta: ¿Cuál fue el

resultado de la última reunión de la Comunidad Europea? Ahora son más

fundamentalistas que antes. De tal modo que lo único de lo que se

puede estar seguro es que ya viene la próxima crisis y que será el

doble de fuerte que la actual. Pero para entonces ya no habrá

suficiente dinero. Esas son las consecuencias de la sistemática

estupidez humana.



- Si tú estuvieras al frente de la economía ¿qué harías para evitar

otra catástrofe?



- Primero que nada, necesitamos de nuevo economistas cultos, que

sepan historia, de dónde vienen, cómo se originaron las ideas, quién

hizo qué y así sucesivamente. Lo segundo, una economía que entienda

que es subsistema de un sistema finito más grande: la biosfera, y

como consecuencia la imposibilidad de tener un crecimiento económico

infinito. En tercer lugar, un sistema que tenga claro que no puede

funcionar sin tomar en serio los ecosistemas. Pero los economistas no

saben nada de ecosistemas, no saben nada de termodinámica, nada de

biodiversidad, son totalmente ignorantes respecto a estos temas. Un

economista debe tener claro que si los animales desaparecen, él

también desaparecerá porque entonces ya no habrá qué comer. Pero él

no sabe que dependemos totalmente de la naturaleza ¿te das cuenta?

Sin embargo, para los economistas de hoy en día la naturaleza es un

subsistema de la economía, concepto que es totalmente absurdo.



Además debemos acercar el consumidor a la producción. Yo vivo bien al

sur de Chile, una zona fantástica donde tenemos toda la tecnología

para la elaboración de productos lácteos de máxima calidad. Hace unos

meses estaba desayunando en un hotel y al tomar un paquetito de

mantequilla descubrí que ésta venía de Nueva Zelanda, absurdo ¿no te

parece? ¿Y por qué sucede una cosa así? Porque los economistas no

saben calcular los costos reales. Traer mantequilla desde un lugar

que queda a 20.000 kilómetros a un sitio donde se produce la mejor,

con el pretexto de que es más barato es una estupidez monumental

porque no tienen en cuenta el impacto que causan esos 20.000 km. de

transporte sobre la naturaleza. Por si fuera poco, es más barata

porque está subsidiada. Es un caso muy claro en el que los precios

nunca dicen la verdad. Todo tiene su truco ¿sabes? esas artimañas

causan enormes daños. Si acercas el consumo a la producción, comerás

mejor, tendrás mejores alimentos y sabrás de dónde vienen. Incluso

podrías llegar a conocer a la persona que lo produce. Se humaniza el

proceso, pero hoy en día lo que los economistas hacen está totalmente

deshumanizado.



- - ¿No crees que la misma tierra nos forzará a actuar de diferente

modo? ¿Estaremos llegando al fin?



- Sí claro. Ya algunos científicos lo están diciendo pero yo aún no

he llegado a ese punto. Pero muchos lo creen y piensan que es

definitivo, que estamos fritos, que dentro de algunas décadas no

habrá más humanos. Yo no creo que hayamos llegado a ese punto, pero

sí que estamos cerca y diré que ya cruzamos el primero de los tres

ríos. Y observa lo que está pasando en todos lados, es alarmante cómo

la cantidad de catástrofes ha ido aumentando y se manifiesta en todas

las formas: tormentas, terremotos, erupciones volcánicas. El número

de eventos crece dramáticamente, es sobrecogedor y nosotros seguimos

en las mismas.



- ¿Qué has aprendido de las comunidades pobres en las que has vivido

y trabajado que te de esperanza?



- La solidaridad de la gente; el respeto por los otros; la ayuda

mutua; nada de avaricia, un valor inexistente dentro de la pobreza y

uno estaría inclinado a pensar que allí es donde más está presente,

que la avaricia debería ser patrimonio de los que menos tienen. No,

todo lo contrario, mientras más tienes más quieres, la crisis actual

es producto de la avaricia. La avaricia es el valor dominante del

mundo actual. Mientras persista, estamos acabados.



- ¿Cuáles serían los principios que enseñarías a los jóvenes

economistas?



- Los principios de la economía deben estar fundamentados en cinco

postulados y un valor esencial. Primero: la economía está para servir

a las personas y no las personas para servir a la economía. Segundo:

el desarrollo se refiere a las personas, no a las cosas. Tercero:

crecimiento no es lo mismo que desarrollo y el desarrollo no

necesariamente requiere de crecimiento. Cuarto: no puede existir una

economía con un ecosistema fallando. Quinto: la economía es un

subsistema de un sistema mayor y finito: la biosfera. Por lo tanto,

el crecimiento permanente es un imposible. Y el valor fundamental

para poder consolidar una nueva economía es que ningún interés

económico, bajo ninguna circunstancia, puede estar por encima de la

reverencia por la vida.



- Explica lo que acabas de mencionar...



- Nada puede ser más importante que la vida. Y digo vida, no seres

humanos, porque para mí el punto clave es el milagro de la vida en

todas sus manifestaciones. Pero si predomina el interés económico,

uno no solo se olvida de la vida y otros seres vivientes, termina

también ignorando a los seres humanos. Si recorres esta lista que

acabo de mencionar, uno a uno, verás que lo que tenemos ahora es

exactamente lo contrario.



- Volvamos al tercer punto, crecimiento y desarrollo y explícalo

mejor...



- Crecimiento es una acumulación cuantitativa. Desarrollo es la

liberación de posibilidades creativas. Todo sistema vivo de la

naturaleza crece y en cierto punto deja de crecer, tú ya no estás

creciendo, ni él ni yo. Pero continuamos desarrollándonos, de otro

modo no estaríamos dialogando en este momento. El desarrollo no tiene

límites pero el crecimiento sí. Y este es un concepto muy importante

que políticos y economistas ignoran, están obsesionados con el

fetiche del crecimiento económico.



He trabajado durante décadas y en este tiempo se han hecho muchos

estudios. Soy el autor de una famosa hipótesis: la hipótesis del

límite, que dice que en toda sociedad hay un periodo de crecimiento

económico-entendido convencionalmente o no-que trae una mejora en la

calidad de vida pero sólo hasta cierto punto: el punto límite, a

partir del cual, si hay más crecimiento, la calidad de vida comienza

a decaer. Esta es la situación en la que nos encontramos actualmente.



Tu país es el ejemplo más dramático que puedes encontrar. En mi libro

que saldrá publicado el próximamente en Inglaterra, titulado La

economía desenmascarada-hay un capítulo llamado "Estados Unidos, una

nación en vías de subdesarrollo" la cual es una nueva categoría.

Actualmente manejamos los conceptos de desarrollado, subdesarrollado

y en vías desarrollo. Ahora tenemos el nuevo concepto de en vías de

subdesarrollo y tu país es el mejor ejemplo, en el cual el 1% de los

americanos cada vez están mejor, mejor y mejor, mientras que el 99%

va en decadencia en todo tipo de manifestaciones. Hay personas que

viven en sus autos, ¿sabes? ahora duermen en sus carros, estacionados

enfrente de la que fue su casa. Miles, millones de personas lo han

perdido todo. Pero los especuladores, los que crearon todo este

problema, esos están fantásticamente bien. Para ellos no hay

problemas.



- ¿Entonces, cómo cambiarías las cosas?



- Bueno, no sé cómo cambiarlas. Es decir, solitas van a cambiar, pero

de manera catastrófica. Para mí no sería raro que de un momento a

otro millones de personas salieran a las calles de Estados Unidos a

causar destrozos. No sé, pero podría suceder. No lo sé. La situación

es absolutamente dramática y se supone que es el país más poderoso de

la tierra. Y aún en estas condiciones, siguen con sus guerras

absurdas gastando billones y trillones. Trece trillones de dólares

para los especuladores y ¡ni un centavo se fue para las personas que

perdieron sus casas! ¿Qué tipo de lógica es esa?



Democracy Now, marzo de 2011.















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